Siguiendo con el temita de sacarnos de la cama, levantarnos y demás menesteres, quería saber si soy yo rarita o resulta que cómo decía Platón todos somos iguales porque todos nos creemos diferentes.
Al turrón. Siempre he pensado que esas cosas del Feng Sui ese y demás rollos del Dalai Lama tal que si la cama tiene que estas orientada a Cuenca o a Valladolid son chorradas. Lo que soy yo, no me afecta, vamos que coloco la cama donde me parece y duermo como una bendita. O eso creía.
Respecto a lo que es la orientación no me afecta, pero dónde coloco mis carnes morenas ya es otro cantar. Me estoy refiriendo a derecha o izquierda.
Resulta que en mis inicios de vida compartida, dormía en el lado izquierdo de la cama. No se porqué, supongo que llegó el momento de meterse en la cama y cada uno tomó la posición que le pillara más a mano. Después, cuando volví a dormir sola, continuaba en mi familiar lado izquierdo. Con el tiempo empecé a explorar poco a poco la cama, y primero un pie y después la pierna, me instalé en el centro. Que leches una cama de 1.50 pa mi sola hay que aprovecharla!!.. eso pensé… y eso hice, instalarme en el centro, pero mi vena exploradora se puso de nuevo en funcionamiento, y al final acabé instalándome en el lado derecho de la cama. Y ahí me quedé por los siglos de los siglos. Amén.
Y ahora viene el experimento y sus conclusiones. He descubierto, que si duermo sola tengo que dormir en el lado derecho, pero si duermo acompañada tiene que ser en el izquierdo, si no, no duermo. Ni yo ni el acompañante, porque doy por saco todo lo que puedo y más.
Ey comprobado eh.! Si tengo a alguien a mi izquierda le doy la noche, que si me muevo, que si me despierto veinte veces, que si ahora tengo frío ahora calor. Vamos una noche que ni el Vía Crucis. Pero si tengo a alguien a mi derecha entonces duermo la mar de bien.
Llegué a esta conclusión hace un tiempo, después de que una noche de repente me iluminara y dijera: eyy que ese es mi sitio de la cama, cambiamelo. Y me lo cambió, porque se me metió a mi, y pasé una noche de perros. A la siguiente vez, idem de idem, que nochecita más mala. Asi que ay ay Sandrita a ver si va a ser por el lado de la cama, y volví a cambiarme, y oye, mano de santo. Una noche divina que pasé.
Tiene esto alguna explicación?. Pues no lo sé, pero así es y así me pasa. Es normal que durmiendo sola tenga que hacerlo en una lado de la cama y cuando duermo acompañada en otro?. A qué obedece esto?. Son rarezas mías?. Dónde esta entonces la Meca? :P
Vosotros tenéis un lado predefinido en la cama, y si os cambian no dormís??. Os da lo mismo ocho que ochenta??. Si tenéis vuestro la do de la cama no os mueve de ahí ni cristo que lo fundó?.
Oinssss que cosas!.
Feliz semana de otoño.