Mostrando entradas con la etiqueta cuando no cierras la puerta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuando no cierras la puerta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de mayo de 2010

AMORES INCONCLUSOS….

Hay veces que a pesar de haber roto una relación no sientes que esté finiquitada.

A ver si me explico, no os pasa que a veces tenéis la sensación de que no se ha cerrado la puerta del todo?, aunque haya pasado mucho tiempo.

Creo que para dar por zanjada total y completamente una relación, ambos dos han de decir claramente: esto se acabó, es el fin.

Porque si nos limitamos a dejarla morir, a ir espaciando las llamadas, a una pelea que al final por no hablarlo deriva en ruptura, cuando se deja estar el tema así sin más llega un momento en que de pronto la llama se reaviva y empieza a arder de nuevo. Con una simple mirada, un encuentro casual, o un recuerdo que aflora, el mecanismo que estaba dormido se despierta. Y se despierta porque no estaba muerto matao, solo dormido, como en estado catatónico. Es más, ni siquiera recuerdas porque se produjo la ruptura. Bueno bueno, en el caso de relaciones sentimentales, se suele recordar, pero ya mas difuminado todo, más suave. En el caso de las amistades, apenas recuerdas porque perdiste el contacto con esa persona.

Hoy vamos a centrarnos en el tema amoroso. El de las amistades que así de un día para otro desaparecen, que de todo a nada, eso merece post aparte, y la verdad ni tengo ganas ni interés en entrar en ese tema. La indiferencia es el paso que sigue a la decepción.

Bien, vamos al tema. Eso, que de repente cuando has estado con alguien, con alguien que te hacia sentir como una princesa, cuando todo era perfecto, en apariencia al menos, y un día algo se rompe, como un jarrón que se cae al suelo, no se rompe en trozos chiquitillos, pero es igual, en vez de pegarlo, se deja ahí en el suelo, como si el paso de los días fuera a convertirse en loctite. Hasta tal punto que llega un día en que te das cuenta que hace más de 4 meses que no sabes nada del otro. Y claro, te apetece saber y te apetece sobre todo sentirte de nuevo como te sentías, pero claro, que le vas a decir?. Lo vas a llamar y hola que tal seguimos?. Pos no!.

Así que sigues dejando pasar el tiempo, hasta que un día, cuando menos te lo esperas contactáis de nuevo. Que gilipollas somos no?, porque estamos tanto tiempo sin hablarnos?. Y los recuerdos empiezan a bailar por bulerías y recuerdas qué sentias y el alma se estremece de nuevo al recordar lo que se siente estando en sus brazos.

En fin, estas cosas son las que pasan cuando no se cierra la puerta bien cerrada, encajándola en el quicio. Ahí con toreria y valor. Con un par, que a veces o no tienes, o no quieres plantar encima de la mesa.

Por eso creo que cuando algo se acaba, hay que firmarlo, sellarlo y rubricarlo. Tal que no queden dudas. Si después se inicia algo otra vez, será algo nuevo, pero no una continuación de lo que hubo.





Dicen que un amor inconcluso es ese que no tiene fin. Dicen también que solo los amores eternos son inconclusos. No estoy de acuerdo ni con lo uno ni con lo otro. Para mi un amor inconcluso es ese en el que no se han pronunciado dos palabras: se acabó.

Os pasado?, tenéis alguna relación a vuestras espaldas que sintáis que no esta finiquitada?. Yo si, tengo unas cuantas por ahí entornadas. Mi vida en ciertos aspectos sigue el guión del día de la marmota.

Y es que astilleros, si no se mata y entierra, el pasado siempre vuelve.

viernes, 26 de junio de 2009

OJÚ......

Ojú ojú no he deshecho aún la maleta y ya la estoy haciendo otra vez. Este finde me piro papiro a un hotelito en la playa, tan tan cerca del agua que si me caigo de la cama caigo en el agua. Que me gusssssssssssssta!!. A un pueblecito en la costa, con mucho encanto. Que de romanticismo jor jorrrrr.



Estas cosas pasan cuando no cierras la puerta bien cerrada, de un portazo, encajándola en el quicio y echando la cerradura con tres candaos. Y claro la dejas ahí medio entornailla, que en cuanto soplan los aires del corazón, se abre de par en par y te pilla en paños menores. No hace falta que venga un huracán, con una ligera brisa ya se abre de golpe. Y yo que me vendo en un mal mercao, pues ahí vamos!.

Así que en esas estamos…. que sea lo que tenga que ser. Yo por lo pronto, llevo la maletita ( que va a dar mas vueltas que el baúl de la piquer ), con muchos bikinis, ropa de playa, y algún que otro vestidito, que también habrá que salir a patrullar la zona, digo yo.




Lo que mas mola es que esta todo organizado, quiero decir, que no me he tenido yo que preocupar por nada, solo de estar lista a tal hora del viernes, y despreocuparme de todo. Y eso pienso hacer.

Como me dice mi madre: si se cae tu casa, desde luego que a ti no pilla dentro.


Po zi, la vida son dos días y no pienso desaprovechar ni un segundo. Cuando me muera y llegue a donde sea que vamos, y me pregunten a que me he dedicado aquí en el mundo terrenal, quiero decir que a vivir la vida a tope.




Ea pues astilleritos, el lunes nos leemos. Ser buenos, pero tampoco angelitos, que es mas divertido ser un poco malos. Como me dice mi amiga: Sandrita haces más males que un gorrino suelto. Tampoco es pa tanto eh!.


Feliz fin de semana niñas y niños!.