Podría contaros que estoy como loca con un caprichito que me he dado a mi misma. Va a ser por eso que a veces me llaman Doña Caprichitos. Se trata nada mas y nada menos que de un escurridor de lechugas!!. Si señores, señoras y señoritas, la releche. Lo bien que deja la lechuga sin una gota de agua. Además el ruidito ese que hace al girar la rueda me deja embobada.
Ya lo tengo localizado y todo. Solo faltaba que ahora que me decido llegue y no queden. Bueno tampoco creo que pase nada, si esto lo venden en cualquier chino que se precie.
Como si lo estuviera viendo, si antes compraba las bolsas de ensalada ya preparadas y lavadas listas para consumir, ahora me veo comprando lechugas enteras para darle utilidad a mi nuevo compañero de cocina :)
Oye quién no puede darse un capricho de estos?. Si el caso es que yo con cualquier cosa soy feliz. Ay mira me acuerdo que al principio de estrenar mi casa, compramos, en un chino también creo recordar, un artilugio para quitar las migas de pan del mantel. Increíble Astilleros, como una cosa tan simple puede ser tan útil y puede dejar asombrados a los invitados. Jajajajaj me parto, cada vez que viene alguien a comer a casa y al recoger la mesa saco mi súper quita-migas, la gente flipa!. Dónde has comprado esto?? Jajajaj es buenísimo.
Estaréis pensando que pa decir esto mejor no digo ná. Pues vale si, puede ser, pero ya os lo había advertido, no tengo inspiración!!!.
Ea pues, nos leemos. A ver si poco a poco voy resurgiendo de mis cenizas y cogemos la rutina bloguera. Estaría bien no?.
Bueno vosotros qué, qué me contáis, tenéis caprichos así de estos que no cuesta nada satisfacer?, tenéis un escurridor de lechugas?. Conocéis el quita-migas?. Tenéis algún artilugio que parece absurdo pero es útil??.
Y como no tengo nada más interesante que ofreceros de momento, os regalo una sonrisa ;)


