Las cosas las sientes porque las sientes y no tienes por qué tener una explicación para todo. A mí por ejemplo me gusta el desencanto. Porque sí, porque estoy tan a gusto con él que nunca salgo de casa sin un poco en el bolsillo; hace que me sienta triste y brillante como el suelo que piso las mañanas de lluvia. Además, el desencanto tiene la ventaja de ser instantáneo. No lo digo por lo rápido que va y viene sino por lo bien que se disuelve, y como siempre lo llevas encima lo puedes mezclar con cualquier cosa: con arrepentimiento, con indiferencia, con disimulo, con sonrisas ensayadas... combina bien con todo ¿no me crees? pues anímate y ponte algo de beber, pero eso sí, utiliza la cucharilla de tus mejores excusas para evitar que los posos de desencanto queden en el fondo del vaso, después sonríe, agita bien la mezcla y tendrás una bebida extrañamente útil: la resignación, que aunque a primera vista no sirva para nada porque ni quita la sed ni acompaña bien con las comidas, aunque sólo sea un líquido salado a medio camino entre una gota de sudor y una lágrima, a pesar de todo eso, debería ser embotellado y vendido a precio de oro porque tiene la virtud de servir igual como remedio que como enfermedad. "Beba Resignación, con alto contenido en desencanto". Ahora, que si de verdad queremos sacarle partido lo más sabio es mezclarlo todo con litro y medio de sarcasmo, de la más alta graduación posible y si hay huevos bebérnoslo de un trago y con los ojos abiertos ¿que por qué deberíamos bebernos todo eso? Pues por prevenir, así de simple, porque lo peor que le puede pasar a nuestro prometedor futuro es que se llene de promesas incumplidas, y como previsión no hay nada mejor que hacerse coleguilla del desencanto, conocerlo y verlo venir ¿Quién puede asegurar que un día no se sentirá desencantado de haberse conocido? ¿tendremos entonces la paciencia, las ganas y el vicio suficiente para regocijarnos con nuestro fracaso? Como no hay forma de saberlo, guarda en la bodega una de esas botellitas de las que te hablaba. Resígnate, no puedes pasarte el día bebiendo sodas de risa tonta para llenar de burbujas tu sangre desventada, no, llegará un día en que tengas que descorchar tu desencanto embotellado. Cuando llegue el momento coge una botella, siéntate en un bordillo y espera a que llueva, verás pasar tus recuerdos flotando como si fueran papelitos y serás un poco más imbécil. Feliz, pero imbécil.
Esto no lo he escrito yo, no ha salido de mi cabeza, no soy tan ingeniosa. Lo ha escrito Juanmi. Este escrito en concreto me gusta mucho, tengo más, cientos de ellos, que compartir con vosotr@s.
Saludos.
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11 comentarios:
hola grax por haber pasado por mi blog, y pues estoy deacuerdo con el escrito para que hacerse de falsas ilusiones cuando siempre terminan desencantandote asi mejor ya se va uno prevenida y no le caen de sopeton las cosas siempre llevo una botellita en mi bolso
besotes!!
Un gran escritor tu hermano, está genial y que gran verdad dice..ademas, cuanto duele cuando algo acaba desencantandote!!esta bien hacerse a la idea y llevar algo en el bolsillo x si acaso..Besos!!!
Me ha gustado!!
Gracias por la visita, guapa.
Como has pasado el fin de semana?
Besitos
Precioso texto. Gracias por compartirlo con nosotros.
Un besote grande.
Holaaa!
Mi vida ha estado también bastante llena de desencanto, pero la resignación es una palabra que intento no incluir en mi vocabulario. Desencantada sí, resignada... para nada. Siempre tirar p'alante para intentar quitarte el desencanto.
Besicos!!
Pd: Gracias por nominarme guapetona!
Para mi desencantarme de algo es porque ese algo se lo merece.Saludos.
desencanto... por instantes... pero resignación... epsero que por periodos aún más breves, eso quisiera.
Buenos días a todos!!
Bichito: de nada, me encantó el blog y paso a menudo.
Moon: Exacto, creo q lo q trata de decir mi hermano es q hay q estar prevenidos. Eso nunca está de más.
Marianeli: guapísima gracias a ti por venir a verme. El finde bien, liberada, porq ya acabé los exámenes, y estaba q me veía hasta rara con tanto tiempo libre. Tengo un premio para ti, en unos días te aviso.
Iria: gracias, es bonito si, tengo muchísimos más q nos dejó a modo de legado. Este me pareció propio para estos dias, quizá porq yo estoy un poco desencantada, pero nada, cogí mi botellita, e hize caso a mi hermano, y solucionado!!.
Nawja: guapetona me alegra verte por aqui, q estabas perdía!!. Hay miles de formas de desencanto, simplemente con ir a comprar una revista y q este agotada, ya es un desencanto no?.. Con lo q no hay más remedio q resignarte, o la buscas en otro kiosko o te quedas sin ella. A su manera eso tambien desencanta.
Chechu: Hola y bienvenido a mi tartita. Te digo lo q a Nawja, hay muchas variedades de desencantos, no todos son iguales, y no siempre puedes aplicar lo q dices de q ese algo lo merece.
Aunqyo.. : buenos días guapa, llevas razón, resignación poca, pero a veces no hay más remedio q resiganarse. Y entonces solo nos queda el derecho al pataleo.
Feliz semana a todos y gracias por pasaros por aqui!!
que bien escribia tu hermano!! y que razon tienes sus palabras!!
ir prevenida, la mejor solución!!
besos guapa
Pues Juanmi escribe muy bonito.
Precioso el escrito guardaremos como el oro esas botellas, enhorabuena, precioso, besos
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