El caso es que se acerca San Valentín, y a mi esta fecha me pone triste, porque ya os conté el año pasado que me encanta, me encanta el pasteleo, el mamoneo, los corazoncitos, la ñoñadas, el que guapa está mi niña cuanto te quiero y todas esas cosas. Así que este año, ooootro año más, lo voy a celebrar conmigo misma. No os creáis eh, que me podría ir a celebrarlo con mi ex que me espera con los brazos abiertos el pobre, pero no quiero. El día que lo celebre acompañada tiene que ser porque realmente esté enamorada hasta las trancas. Tarea esta ardua y difícil, pero por desear que no quede.
Lo que me lleva a pensar en que hay que joderse la mala pipa que tiene desear algo. Porque Astilleros míos, hay veces, pocas, pero las hay, en que los sueños se cumplen. La gran putada es que cuando los has cumplido lógicamente dejan de ser sueños, y a veces, pocas pero a veces, te cagas en tu puta calavera porque ya no es tu sueño, y con la boquita pequeña dices: y esto es lo que yo quería, esto es lo que yo soñaba?.
A mi me ha pasado, cuando era jovencita en mi ingenuidad pensaba, y hasta a veces lo pensaba en voz alta, que el día que dejara de ser como era, iba a temblar el mundo, que iba a romper corazones, quería ser una mujer fatal. Ay madre, los sueños de juventud. Mi sueño, y eso desde bien pequeña ya, era vivir sola, ser independiente, tener muchos amantes, líos, rollos y polvos de una madrugada pero no comprometerme con nadie. Que nadie me atara ni cortara mi alas.
Desde siempre he tenido estas ansias de libertad, yo no me lo explico oye. La cantidad de veces que le han dicho a mi madre: y tu Sandra vive sola?. Y la respuesta de mi madre siempre es la misma: Si, sola, mi hija vive como siempre ha querido vivir. Y ya sabéis que mejor que una madre no te conoce nadie.
Pues bien, aquí me hallo, casi rondando los 40 y diciéndome a mi misma: nena nena ya tienes lo que siempre has soñado, tienes la vida que querías. Tus sueños se han cumplido.
Pero ahora ese ya no es mi sueño, ya lo he cumplido, vale que quiero seguir siendo libre, pero a veces me apetece que me aten un poquito, poco, tampoco abusemos eh, que, otra frase de mi madre, el que nace barrigón, buena gana que lo fajen. O lo que es lo mismo, la cabra siempre tira al monte.
La cuestión es que ahora me da miedo desear lo contrario, desearlo fuerte, como deseaba en mi adolescencia esta vida que vivo, si lo deseo con muchas ganas y se me cumple y resulta que ya no lo quiero, que quiero volver a este estado de hacer lo que me pasa por las pelotas, con quien quiero y cuando quiero, y no dar explicaciones?. Que hago entonces?.
Hacerme caso Astilleros, tener cuidado con lo que deseais que a veces tus sueños se hacen realidad y te hacen la Pascua. Y así ando yo, deseando en equilibrio, deseando de refilón, deseando sin desear muy fuerte por si acaso se me cumplen los sueños y resulta que otra vez me cago en mi estampa.
Pero a todo esto, que tengo tendencia a la dispersión, lo que yo quería pediros hoy es que me deis un abrazo, un mimo, un gesto cariñoso.
Sí, que pasa? La roca a veces se desintegra, que todos somos humanos, y con un corazón de piedra o no, todos necesitamos cariño alguna vez.











